• Colegio Los Olivos Málaga

Respuesta a nuestras cartas a hospitales

Desde toda Primaria, Secundaria y Bachillerato hemos enviado cartas y dibujos a pacientes y personal sanitario del Hospital Regional de Málaga y al Hospital Quirón, así como a varias residencias para la tercera edad. Ya han contestado a algunas de estas cartas dando las gracias, y mandarán a nuestros alumnos fotos leyéndoles las cartas a los abuelos y abuelas, o vídeos desde el hospital.


Hoy hemos recibido también la carta de la enfermera del hospital Carlos de Haya que nos propuso esta hermosa iniciativa, esta misión tan bonita y solidaria:


CARTA DESDE EL HOSPITAL


<< Soy María Belén, enfermera desde hace 27 años, de los cuales 25 llevo en el Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Regional de Málaga.

Allá en el año 1995, vosotros no habíais nacido ni en pensamiento, en mi servicio llegaban pacientes con HIV + y muchos con SIDA de los cuales se morían todos los días algunos, al año cientos pues entonces había pocos tratamientos.

Los pacientes se contagiaban por relaciones sexuales, inyectarse en vena drogas, por trasfusión de sangre. Fue pandemia mundial, pero si tomabas medidas de prevención, no te contagiabas. Ya en el año 1995 se analizaba la sangre y no te podías contagiar por trasfusión, pero en los años anteriores miles se contagiaron.

Hoy en el 2020 estamos viviendo una pandemia mundial que antes no se ha vivido, salvo en el siglo XX con la "Gripe española" 1918. Te contagiabas con sólo interactuar socialmente.

Esto ha supuesto para los ciudadanos, médicos, enfermeros, sanitarios en general, políticos, científicos un problema desbordante.

Qué pena saber que con sólo besar a tus amigos y familiares, tocarles, abrazarles y charlar con ellos te contagias de un bicho "Coronavirus" que para personas ancianas puede ser mortal. Y están estudiando por qué mueren también personas jóvenes.

Los pacientes empezaron a ingresar en mi servicio asustados, solos y con mucho miedo al vernos con un traje que no se nos veían ni los ojos. Los ancianos lloraban y desorientados me decían que por qué los castigaban encerrados allí (ellos en su desorientación estaban viviendo su niñez). Nosotros llegábamos a casa y no podíamos desconectar del trabajo, incluso teníamos pesadillas pensando en los pacientes. Eso nunca nos había pasado.

De ahí nació la iniciativa que empecé con las cartas anónimas de cariño y amor. No os podéis imaginar, es muy difícil explicarlo en palabras, la alegría, la paz, es reconfortante al 100% que ellos lean palabras de cariño de alguien desconocido.

Algunos en su vida personal tienen familiares y amigos, personas que los quieren, pero otros muchos estoy segura que el único cariño que recibirán serán vuestras cartas. De ahí que los veamos emocionarse tanto. Mis compañeros y yo no hemos vivido en la otra pandemia un dolor comparable a este, pues el no tener a un familiar o amigo que te dé la mano, una palabra de cariño y además morirte solo, es lo más triste y devastador que un sanitario pueda vivir.

Vuestras cartas son Vida, Esperanza; Cariño, Empatía, Dulzura, en definitiva Amor que este mundo necesita. Valores que se estaban perdiendo.


Muchísimas gracias por dedicar un poquito de vuestro tiempo, para llenar de Amor el alma sufriente de nuestros familiares. Muchas gracias de todos mis compañeros. Un afectuoso abrazo virtual.


María Belén Navarrete Navarrete Enfermera del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Regional de Málaga.

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Muchísimas gracias, María Belén, por esta carta.

Es bien poco lo que nosotros podemos hacer. Como docentes, cuidar de nuestros alumnos, procurar (en la medida de lo posible) que normalicen las rutinas diarias de trabajo y esfuerzo, teniendo la vista siempre puesta en que esto pasará. Y, sobre todo, cuidar de la salud emocional de nuestros alumnos: muchos están angustiados, algunos han perdido a un familiar, otros tienen padres, tíos, primos sanitarios y conocen muy bien la lucha titánica que ustedes llevan a cabo para salvar vidas, aliviar a enfermos y convertirse en sus familias y amigos, para intentar llenar esa soledad abrumadora que deben sentir.

Por eso, su propuesta nos pareció maravillosa. Porque nos ofreció la posibilidad de contribuir de alguna manera en esa lucha. Con esa propuesta, ustedes nos han dado más a nosotros: la oportunidad de que nuestros alumnos se sientan útiles, el respaldo a la educación en valores que es, en nuestro caso, el objetivo fundamental de nuestro proyecto educativo, valores como la solidaridad, el sentido de comunidad y amistad, la responsabilidad común.

Están haciendo ustedes más bien del que imaginan, están llegando más allá de las salas del hospital, más allá de los balcones, están todos haciéndose un hueco en los corazones. En los nuestros ya lo tienen, hoy y para siempre. ¡Muchísimas gracias!

Mariví Berlanga. Colegio Los Olivos.

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